lunes, 21 de marzo de 2011

Seguridad que se siente

Cajero automático en la calle.
Comparado con otros países, de similares características y tamaño poblacional y económico, Tailandia es un país seguro. Un detalle que se ve en pocas ciudades de naciones parecidas es el alto número de cajeros automáticos que hay. Toda estación del metro, terminales de autobuses, supermercados y hasta escuelas tienen este tipo de minibancos, sin mayor aditamento de seguridad que si acaso un teléfono y parasol o paraguas contra el inclemente clima.

Por si ello fuera poco, caminar por las calles de Bangkok y otras ciudades tailandesas es seguro y de verdad ello se siente, incluso de noche y con poca iluminación o vigilancia. Sin embargo, la recomendación es, como en todo, saber a dónde se va y tener siempre precaución.

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 Desde Bangkok

Una ciudad muy segura

Publicada:  21 marzo 2011 en Diario de Yucatán 


Bangkok es una ciudad segura. Esto se nota en varias cosas, pero lo que mejor lo ilustra es la red de cajeros automáticos. Llama la atención en la capital de Tailandia, desde que uno llega, la cantidad de cajas automáticas colocadas, por ejemplo, en todas y cada una de las estaciones del metro (ambos, el subterráneo y el elevado). Si uno se fija bien, se observa que existen muchos de estos cajeros conocidos internacionalmente por sus siglas en inglés ATM por toda la ciudad.
Se encuentran lo mismo en las calles que en los centros comerciales más lujosos o en los cines y mercados o en los parques; si uno necesita dinero sólo tiene que acudir a los ATM y sacar como máximo el equivalente de hasta 10 mil pesos sin preocuparse por ir acompañado, con luz de día o rogándole al Altísimo no ser asaltado mientras se está frente a la caja de banco.
De hecho estos cajeros automáticos no tienen puertas ni guardias ni se requiere usar la tarjeta bancaria para ingresar al cubículo que en nuestro país protege de curiosos, del clima o de los delincuentes. No es necesario, no tienen esa protección porque no pasa nada.
Sin decir que no exista, la delincuencia y sobre todo los asaltos no son comunes en Tailandia y no constituyen las principales quejas o delitos denunciados por la población o los turistas.
Quizá la situación descrita no sorprenda en absoluto a los habitantes del Sureste, pero para muchos otros mexicanos lo descrito antes es realmente una novedad pues el riesgo es un fenómeno que ya es visto como normal en nuestras grandes ciudades. En “el país de las sonrisas” el asunto tiene mucho que ver con su religión mayoritaria, el budismo, y con los principios de respeto, convivencia y pacifismo practicados tradicionalmente. 
En Bangkok los índices de asaltos  y robos son bajísimos, incluso los cometidos a automóviles o casas habitación tan comunes en países americanos, africanos y europeos. Los pocos casos registrados, sobre todo en zonas residenciales de clase media y alta de la capital, son cometidos por extranjeros, generalmente bandas organizadas que operan en varias naciones asiáticas y en general tienen el mismo modus operandi.
Otro aspecto que demuestra que Tailandia es un país seguro es la posibilidad de caminar de noche en casi todas las calles de las ciudades y pueblos sin que le ocurra a uno percance alguno y no porque estén muy iluminadas, haya mucha vigilancia o se vaya acompañado o armado, ya sea en el distrito financiero, en templos, mercados o en las zonas de más algarabía que atrae a muchos extranjeros, como la soi Cowboy o Naná. En general las vías públicas son seguras, si bien muchas no tienen aceras y el peligro puede venir de los vehículos automotores, incluidos los millares de motocicletas que circulan, cuando pueden, a toda velocidad, pero en general sin tocar el claxón o bocina, otra singularidad por cierto, pero ésa es otra historia. 
Este ambiente de seguridad recuerda a ciudades mexicanas como Chetumal, Campeche y Mérida donde sus habitantes pueden caminar de madrugada con la sensación de seguridad y calma, sintiendo más temor por el calor y la lluvia que por la delincuencia; es cierto que hay de zonas a zonas. Al igual que en Bangkok, esta tranquilidad es garantizada por las autoridades, pero sobre todo por la educación y los valores inculcados en el hogar y en el colegio o quizá sea producto en ambos casos y coincidentemente por una larga historia y la existencia de grandes culturas o civilizaciones como las que han habido en el Mayab y en Siam.
La seguridad tailandesa tiene un positivo impacto en la economía nacional, pues garantiza anualmente un alto número de turistas extranjeros en todo su territorio —de los cuales, en promedio 10 mil son mexicanos— quienes son capaces de conocerlo y disfrutarlo, recomendándolo a otros potenciales visitantes debido a la grata experiencia que combina cultura, sitios arqueológicos, gastronomía, playas y selva, sin haber sufrido algún robo.
Algo similar a lo que ofrece la Península de Yucatán, la cual puede beneficiarse de una ventaja adicional: no exigir visado a muchas nacionalidades, lo que estimula el turismo.
Tailandia  en general y Bangkok en particular son lugares muy seguros, lo que no significa dejar de prestar atención al equipaje y otras pertenencias, y ello envía una imagen clara y atrayente al exterior que se refleja en una gran afluencia turística, facilitada por una ingente red de conexiones aéreas y convenios de aviación que dan la vuelta al planeta, a pesar de estar, en el caso de México, exactamente al otro lado del mundo. Son aspectos como éste los que hacen que se le conozca como la “Sorprendente Tailandia".H

 Copyright 2011                                               Texto & Fotos: Hidalgo

lunes, 14 de marzo de 2011

La danza de Pichet


Pichet Klunchut (izq.) en escena. 
Hablar de danza tailandesa en México o en otro lugar extranjero de inmediato refiere a lo tradicional; esas bellas bailarinas que con gráciles y plástico movimientos, que se antojan exagerados, recuerdan muñecas orientales vestidas de color dorado brillante y con gorros terminados en agudas puntas que semejan las estupas de los templos y palacios de este hermoso país. Ese tipo de danza, que incluso Michael Jackson adoptó en alguno de sus videos, es lo típico y parte del folklore nacional, pero también hay compañías de ballet clásico y otros, como la de Pichet Klunchun que combina ambos y la danza contemporánea dando como resultado espectáculos únicos en las bellas artes. 

Escena de "Chu Chai" (Bangkok, 5/mar/11)

Pichet y su compañía

Normally, when you talk about Thai dance outside Tahiland, one imagine the traditional dances with masks and beatiful girls dressed in golden and bright colors and wearing tower-like hats/helmets, dancing graciously with plasticity in their movements and evolutions looking as pretty Oriental dolls. That kind of dances are stereotypical and part of the Thai folk, they also has been used even for foreign artists as Michael Jackson in his videos.  But besides those performances, there also are in Thailand a number of Classic Ballet dance companies, having in Plachit Klunchun Dance Company one o f the best artistic groups that combines traditional, classic and contemporary dances, creating uniques shows within the performing arts.




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 Un ballet único   Publicada:  14 marzo 2011

Desde Bangkok

Jorge Luis Hidalgo Castellanos


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En el marco de “La Fête”, festival cultural que organiza durante dos meses desde 2004 la embajada y la Alianza francesas en Bangkok con el apoyo y patrocinio del gobierno tailandés y que ofrece un programa de actividades que abarca varias disciplinas artísticas de ambos países, se presentó en el Teatro Patravadi la Compañía de Danza Pichet Klunchun, que ofreció dos funciones el fin de semana del 5 y 6 de marzo.
El teatro se encuentra del otro lado del río Chao Phraya, en la parte histórica de lo que otrora fue la capital de Tailandia, Thonburi, y es un pequeño local sencillo con gradas que asemejan un anfiteatro romano —techado— y con ventiladores. Algo interesante considerando el clima caluroso de estas tierras y los omnipresentes mosquitos. Se encuentra en un centro cultural entre dos templos budistas y en las márgenes del famoso afluente frente al Gran Palacio.
La compañía, famosa por presentar espectáculos con contenido político a través de la danza, ofreció en esta ocasión la obra “Chu Chai”, que en tailandés significa transformación y se basa en el episodio Nang Loi (La Dama Flotante) de “El Ramakien”, la versión thai de la famosa épica india “El Ramayana”, obra de lectura obligatoria en varias preparatorias mexicanas como parte de la materia de Literatura Universal. Esta pieza dancística se ha presentado en el Lincoln Center en Nueva York y en Tailandia sólo cuatro veces en casi ocho meses.
El argumento es simple: para terminar la guerra el demonio Thotsakán obliga a su sobrina Banyakai a suplantar a Sita, la bella esposa de su enemigo Rama, transformación que supone un desafío para la joven. Pichet adapta este episodio literario a la actualidad tailandesa expresando lo doloroso que es transformar a la sociedad para detener una guerra, como la de “El Ramayana”, o para modernizar la sociedad. La compañía ilustra a través de diversos movimientos de las danzas clásica, contemporánea y tradicional las etapas evolutivas sociales reflejando los temores que dicha transformación (si la hay) provoca dentro de la sociedad.
El espectáculo de apenas 50 minutos inicia con un escenario blanco, en cuyo fondo se proyectan diapositivas con fragmentos en inglés y thai de “El Ramakien”, a manera de introducción narrativa que ubica al espectador.
Posteriormente los bailarines, vestidos en jeans y playeras o con ropa moderna y usando gafas inician su propia narración con plásticos movimientos que elevan el clima —del público y del lugar— hasta lograr un ambiente en el que cada paso o evolución dancística tiene una conexión directa con quien esta viéndolo, casi sin parpadear. La danza tradicional tailandesa ayuda a dar la sensación de escenas en cámara lenta que llegan a ser realmente espirituales. A la mitad de la función se exhibe en el fondo-pantalla del escenario una especie de documental en el que se escuchan varias respuestas de gente ordinaria a las preguntas de quién es Sita y qué sería Sita en la actualidad, lo que provoca más de una risa en el público.
Así, entre diapositivas y música, los diez bailarines, incluidos el propio Pichet, cuentan con sus brillantes —sudados y torneados— cuerpos una parte de uno de los clásicos literarios de esta región del mundo y parte de la vida actual en Tailandia.
Pichet comenzó a estudiar ballet clásico en su adolescencia, lo que combinó pronto con los bailes Khon, típica danza tailandesa con máscaras tradicionales, llevado de la mano por uno de los grandes maestros de la danza tailandesa, Chaiyot Khummanee. Posteriormente a graduarse en la Universidad Chulalongkorn, estudió en Estados Unidos y ha representado desde entonces a su país en numerosas naciones y festivales internacionales. Sin embargo, hasta ahora parece no haberse presentado en Latinoamérica. 
Esta excelente compañía artística tailandesa dirigida por el maestro Pichet Klunchun bien podría tener pronto su debut en América Latina, de darse la oportunidad de tenerlo en México, sobre todo en el Sureste y en particular en nuestra Mérida, donde hay un festival de danza desde hace varios años en diciembre.
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Mezcla de Danza Khon (bailes con máscaras) y clásica
Fotos: Pichet Klunchun Dance Co.

lunes, 7 de marzo de 2011

Santana, un mexicano en Bangkok

Carlos Santana en pleno concierto The Guitar Heaven 

La famosa Impact Arena de la zona metropolitana de Bangkok abrio la gira de Carlos en Asia y Oceania el 1 de marzo de 2011, con un inolvidable concierto que hizo vibrar el auditorium de Nonthaburi y todo mundo salio adorando al virtuoso de Autlan, Jalisco. El publico asiatico es amable y respetuoso, lo que hace a veces dificil animarlo, pero Santana y su banda lo cosiguio.




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Santana en el país de los libres Publicada:  7 marzo 2011 12:17 hrs.

Desde Bangkok
Jorge Luis Hidalgo Castellanos

Promocional del concierto de Carlos Santana en Bangkok 
Promocional del concierto de Carlos Santana en Bangkok Ver fotos(3)
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El maestro nacido en México dio clase en Bangkok. Los seguidores del vituoso de la guitarra eléctrica no fueron defraudados la noche del martes 1 de marzo, cuando vieron y sobre todo escucharon los acordes de Santana; sí, Carlos Santana y su grupo de diez excelentes músicos que hicieron vibrar la Impact Arena (Muang Thong Thani) de Nonthaburi, en la zona metropolitana de la capital de Tailandia, primera estación del Santana on Tour-Guitar Heaven 2011.

 
Es a veces difícil imaginar que la música de Santana pueda tener público en Asia, pero la gira que hace por este continente y Oceanía durante marzo —abarca siete países: Tailandia, Indonesia, Singapur, Corea, Australia, Nueva Zelanda y Taiwán— no deja duda de que sí hay seguidores y el rock y la buena música tienen aficionados en todo el mundo sin importar la edad de los artistas ni quienes acuden a los conciertos.

Boletos de ingreso al concierto de Bangkok.

En Nonthaburi, y a pesar de ser martes, se veía a hijos acompañando a sus padres, nietos con abuelos, jóvenes, adolescentes o gente madura, todos en el salón multiusos que suele acoger este tipo de actos artísticos en Tailandia para dejarse llevar por Santana, que sonó exactamente como en sus discos y como en sus mejores tiempos.
 
Es cierto que en el caso de Bangkok una buena porción de los asistentes eran extranjeros, residentes o turistas, legales o no, de varias partes del planeta, de diversos orígenes y grupos raciales o étnicos, provenientes de Estados Unidos o Francia, de Brasil o Sudáfrica, de Australia o China y hasta de México; todos unidos por la música, reunidos por un guitarrista, el de Autlán de Navarro, Jalisco, quien en inglés se dirigía a la multitud, dejando de manera muy natural fluir palabras en español que todo mundo parecía comprender, con el halo casi beático de Carlos.
 
“Corazón espinado” pudo haber sido mejor si hubiera estado Maná acompañando o por lo menos Fher cantándola, pero los intérpretes de Santana —la Pantera Negra y Andy Vargas— no lo hicieron nada mal al grado de poner a un público, frío inicialmente, de pie al igual que cuando escucharon “María María”, ambos del álbum “Supernatural” del año 1999. Tres pantallas gigantes en el escenario proyectaban partes de los respectivos vídeos mezclados con acercamientos de Santana, su guitarra o sus músicos. 
 
Las percusiones —batería incluida— fueron sin duda las grandes acompañantes de la famosa guitarra Santana de exclusivos modelos I, II o MD, pero también hubo lugar para una trompeta y un trombón, un bajo extraordinario, teclados con órgano como no podía faltar para sonar a The Santana Blues Band, la primera y original de los 60, y una guitarra más. “Jingo”, “Smooth”, “Angel Love”, “Samba Pa' ti” y varios éxitos más se escucharon casi a nivel del Nirvana, ese estadio ideal de armonía y alegría, pero desafortunadamente sin la “Black Magic Woman”.
 
En la apoteosis del show, el grande de Autlán hizo que todos corearan “Light and Love” como palabras kármicas que atraen lo positivo;  su voz tranquila llamando a la paz, a que se destinen mayores recursos a la educación, a la salud y a no hacer guerras fue más que bien recibida en este país que ha pasado tragos amargos recientemente, pero donde el budismo impera y la sonrisa y el pacifismo son sellos de autenticidad nacional.
 
Carlos mostró que es un maestro, un talentoso músico, que sabe quién es y lo que es; no necesitó gritar para hacerse presente y transmitió su paz interior, su bonhomía, sencillez y calidez, abriendo los brazos, ofreciendo su corazón, su música y juntando sus manos junto al pecho para agradecer al más puro estilo budista, algo que pareciera serle familiar y no una pose. ¡Cop kum Khrab, Khun Carlos! ¡Gracias Santana!
 
Dos horas y cuarenta y cinco minutos de exuberante y energético rock con ritmos latinos, africanos y hasta melodías incidentales de The Beatles y Milton do Nascimento parecieron poco y el auditorio no ardió porque al final Bangkok no es Woodstock ni Avándaro o Río de Janeiro, el lugar estaba “limpio” como lo dijo Santana sonriendo y además había menores de edad presentes en este civilizado concierto del jaliscience. Nuevas generaciones aprendiendo lo mejor de los maestros.
Copyright 2011

Texto & Fotos: Hidalgo

martes, 1 de marzo de 2011

El rey y yo


Escena de "El Rey y Yo" (1956)

Rama IV, el rey de Siam
La historia o datos históricos dan pie a creaciones artísticas, como por ejemplo en la literatura o en el cine. Este es el caso de uno de los soberanos de la Dinastía Chakri, del que se editó una novela que se basa en las memorias de una institutriz de su familia.  El libro fue fundamental para una obra musical que se llevó al teatro en Broadway y de donde pasó al cine, teniendo como protagonista a un actor de origen ruso que personificó al rey Mongkut, Rama IV. 




Propaganda cinematográfica en español

Historical facts are excuses for some artistic creations around the world and one can find them in literature or cinema. This is exactly the case of one of the Chakri Dinasty kings, whose part of his life is reflected in a novel based in his family's Governness self-biography. The book was also the base for a Broadway's musical and a Hollywood movie called "The King and I" having in the main role an actor with Russian origin who played King Mongkut or Rama IV.  



Desde Bangkok

Artículo/Article

Publicada: Lunes, 28 de febrero de 2011 10:43 hrs. en el Diario de Yucatán

Por Jorge Luis Hidalgo Castellanos

La conocida obra musical montada en Broadway en 1951 “El Rey y yo”, que tuvo su primera versión en Hollywood dirigida por Walter Lang y protagonizada por Yul Brynner y Deborah Kerr en 1956, se desarrolla en Siam, lo que actualmente es Tailandia, en el sureste de Asia.  Estas producciones se basan en “Ana y el Rey de Siam” (Anna and the King of Siam) de la estadounidense Margaret Landon, quien tomó el argumento de la autobiografía de Anna Lenowens, institutriz británica entre 1862 y 1867 de –se dice- los más de 80 hijos y casi 40 esposas y concubinas del rey de Siam, llamado Mongkut o Rama IV.

Si bien lo que cuenta Lenowens puede no ser exacto histórica o culturalmente hablando y su vida novelizada por Landon extrapola la realidad, ambas cumplen su cometido: atraer al lector con una trama en una tierra lejana y exótica del llamado Oriente, la corte de Rama IV y la vida del Rey de Siam que gobernó de manera absoluta de 1851 a 1868, cuando murió afectado por la malaria. Descendiente de la dinastía Chakri que llegó al poder en 1782 con el general Chao Phraya Chakri (Rama I), Mongkut fue el soberano de Siam que abrió las puertas de su reino al exterior y estableció lazos diplomáticos con Europa y naciones de varias regiones del mundo, con lo que, entre otras cosas, evitó ser colonizado.

Rama IV reformó el sistema educativo de su reino y lo adaptó a los modelos europeos con el fin de facilitar sus relaciones exteriores, pero al mismo tiempo promovió los valores locales para preservar la identidad nacional tailandesa. A su muerte, le sucedió su hijo Chulalongkorn, quien con el nombre de Rama V continuó la labor educativa y de desarrollo de su padre; entre otras cosas, abolió la esclavitud y la postración, fomentó la construcción de vías férreas y el establecimiento de un servicio civil, así como la codificación de leyes. Su labor de estadista contribuyó a que Francia u otras potencias europeas no invadieran y sometieran a Siam, a pesar de tener que ceder territorio (parte de lo que son Camboya y Laos actualmente) a la entonces colonia francesa de Indochina; por otra parte, ganó terreno en la parte norte de la península malaya, sur de la actual Tailandia.

Lo anterior ha contribuido al cuño de la frase “Tierra de los libres” (Land of the Free) que orgullosamente mencionan los libros y la población tailandeses; Rama V apoyó tanto el conocimiento y las ciencias que la primera y mayor casa de estudios superiores pública tailandesa lleva su nombre: Universidad Chulalongkorn.

Con el tiempo, otro rey, Rama VII enfrentó en 1932 un golpe de Estado a manos de un grupo de tailandeses educados en París que terminó  con la monarquía absoluta y estableció un régimen monárquico constitucional siguiendo el modelo británico, de ese modo el rey Prajadhipok ha quedado en la Historia como el último soberano absoluto de Siam y el primer monarca constitucional siamés, cargo que desempeñó solamente durante 3 años, cuando abdicó. Ese acto y el hecho de no dejar sucesor hizo que accediera al trono uno de los sobrinos del rey Vajiravudh (Rama VI), quien contaba a la sazón con 10 años de edad en 1935, lo que hizo que asumiera el poder al terminar sus estudios en Suiza diez años después como Rama VIII. Ananda Mahidol fue un soberano efímero pues falleció en 1946, año en el que su hermano Pumipón Adulyadei (Bhumibol Adulyadej) fue designado rey de Siam. El actual soberano en la línea dinástica Chakri lleva el nombre de Rama IX.

Por cierto que el musical de Broadway estrenado en marzo de 1951 tuvo en los papeles estelares a la actriz inglesa Gertrude Lawrence (Anna) –su último papel antes de morir- y el propio Yul Brynner (Rey) quien lo representó por más de 4,600 veces en el teatro; fue escrito por el compositor Richard Rodgers y el libretista Oscar Hammerstein II. La obra fue presentada nuevamente de 1996 a 1998, protagonizada por Lou Diamond Phillips (“La Bamba”) y Donna Murphy y obtuvo 4 premios Tony. En el cine la más reciente versión fue filmada en 1999 con Jodie Foster y el hongkonés Chow Yun-Fat, pero no es un musical y su título es “Ana y el Rey” (Anna and the King); también existe una producción del mismo año en dibujos animados, lo que denota sin duda alguna el interés que Siam y “El Rey y yo” despiertan en el mundo.

Siam y Tailandia han sido reinos que sin duda inspiran y son fuente de obras artísticas, ya sean literarias, musicales o fílmicas; invitan a conocerlos y comprobar en nuestro caso que existen similitudes entre este país y México, no obstante las marcadas y profundas diferencias y la enorme distancia entre ambos.H

Cartel de difusión de "El Rey y Yo"
Copyright 2011   Hidalgo


Fotos: Empresas distribuidoras y productoras cinematográficas correspondientes. Todos sus derechos reservados

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lunes, 21 de febrero de 2011

Dinastía reinante

Rey Chulalongkorn (Rama V) y su familia
Chakri es el nombre de la dinastía que hasta la fecha reina en Tailandia con Rama IX o Su Majestad Pumipon Adulyadei como soberano. Fueron estos los reyes que establecieron la capital de la otrora Siam en Bangkok, en los márgenes del río Chao Phraya, exactamente el nombre del primero de estos monarcas: Rama I, de quien el afluente toma el nombre actual.


Rama IV, Rey de Siam

The name of the current dinasty of Thailand is Chakri and is the one ruling since the 18th Century. The first king of the Chakri dinasty was Rama I or Gral. Chao Phraya who gave the name to the river along whose banks was established the new capital of what once was called the Kingdom of  Siam. Bangkok is since them the capital city and the current sovereing is Rama IX, H.M. Bhumibol Adulyadej.  












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La dinastía Chakri  P

Publicada: Lunes, 21 de febrero de 2011 en el Diario ed Yucatán.

Por Jorge Luis Hidalgo Castellanos

La dinastía a la que pertenece el actual monarca tailandés es la de los Chakri, instituida por un general del ejército que derrotó a los birmanos en la segunda mitad del siglo XVIII, cuando culminó la dinastía Ayutthaya.
Este general victorioso de nombre Chao Phraya trasladó la capital del reino de Siam de Thonburi a Bangkok, donde continúa y se ha convertido en un centro comercial, turístico, de transporte, financiero y burocrático en el Sureste Asiático.

A Rama I le sucedió su hijo Loet La (Rama II) quien gobernó hasta 1824, cuando en México, poco después de haberse consumado la independencia de España, se promulgaba la Constitución que hacía de él una república federal y se elegía a Guadalupe Victoria como primer presidente. 

El tercer rey de la dinastía fue Phra Nang Klao, interesado en estrechar los vínculos con China, origen de una buena parte de la población del reino y con la cual se incrementó el comercio. También promovió la agricultura del reino, aumentando la producción de arroz y otros productos básicos hasta que falleció en 1851 y llegó al trono siamés Rama IV. Este soberano se llamó Mongkut y antes de asumir el poder del reino en 1860 se dedicó a la meditación y al budismo por completo durante 27 años como monje.

El rey Mongkut, apasionado de las ciencias y del llamado “mundo occidental”, dedicó buena parte de su reinado a fomentar las relaciones con Europa principalmente y en general estableció una política de apertura al extranjero, promoviendo la reforma educativa en Siam de acuerdo con el modelo europeo, sin descuidar la preservación de las costumbres y tradiciones locales que mantuvieran la identidad del reino.

Rama IV saltó a la escena internacional al ser retratado en la autobiografía de Anna Lenowens, institutriz británica  que el rey de Siam contrató para complementar la educación de sus hijos con enseñazas de estilo europeo que les permitiera una visión más amplia del mundo. Mongkut fue víctima de la malaria y falleció en 1868. 

Uno de los hijos de Mongkut ascendió al trono con el nombre de Rama V y como rasgo distintivo tuvo el de continuar la tarea iniciada por su padre. El rey Chulalongkorn abolió la esclavitud y desarrolló la infraestructura del ferrocarril y la codificación del derecho. Al igual que Rama IV tuvo el cuidado de fomentar relaciones internacionales amistosas que rindieron frutos en un sistema colonial impuesto por algunos países europeos, y teniendo la amenaza a un lado en la Indochina y Cochinchina —actual Vietnam— dominada por Francia, que siempre vio a Siam como una joya que debía poseer. Lo anterior ha contribuido al cuño de la frase “Tierra de los libres (Land of the Free)” que orgullosamente mencionan los libros y la población tailandeses; Rama V apoyó tanto el conocimiento y las ciencias que la primera y mayor casa de estudios superiores pública tailandesa lleva su nombre: Universidad Chulalongkor.
 
La dinastía Chakri se prolongó con la coronación de Rama VI, hijo de Chulalongkor y nieto de Mongkut, en 1910, justo cuando la Revolución Mexicana iniciaba en el continente americano. El rey Vajiravudh decretó como obligatoria la educación y fiel a la tradición familiar “occidentalizó” su reino, o mejor dicho consolidó esa tendencia, incluyendo la adopción del calendario Gregoriano utilizado en Europa y sus ex colonias para ser usado en Siam simultáneamente con el calendario solilunar o budista y el chino.
 
Fue a este monarca a quien le correspondió tratar los asuntos de Estado durante la Primera Guerra Mundial y evitar intervenciones de los beligerantes para evitar perder lo que sus antecesores reales habían conseguido a lo largo de décadas. A la muerte del rey Vajiravudh en 1925, sin descendientes directos, se designó a Prajadhipok, un noble educado en Eton, Inglaterra.
 
Al rey Rama VII le corresponde un destacado lugar en la historia de la monarquía de Siam puesto que, no siendo hijo del rey anterior, fue el último soberano absoluto y el primero constitucionalmente designado después del Golpe de Estado dado en 1932 que le obligó a establecer una Monarquía Constitucional siguiendo el modelo británico.
 
Abdicó tres años depués sin designar sucesor, por lo que en 1935 el Consejo de Ministros escogió a Ananda Mahidol, sobrino del rey Vajiravudh (Rama VI), a la sazón un niño de 10 años que estudiaba en Suiza, por lo que quedó como regente de Siam Phibul Songkhram, uno de los altos mandos militares que tuvo un papel destacado en el Golpe de los parisinos de 1932. Fue este general el que mudó el nombre oficial del reino en 1939 de Siam a Tailandia.
 
Rama VIII tomó el poder en 1945 a su regreso de Suiza y el reino volvió a llamarse Siam. Sin embargo, el infortunio marcó al joven rey Ananda Mahidol, quien el siguiente año fue encontrado muerto de un balazo en las recámaras reales de Bangkok. 
Ese mismo año, 2478 de la era budista, su hermano menor Pumipon Adulyadei (Bhumibol Adulyadej), fue designado rey de Siam con el nombre de Rama IX, siendo coronado en 1950. El actual soberano, en la línea dinástica Chakri, entre otras cosas apoyó la iniciativa de 1939 respecto al nombre del país, por lo que en 1949 se retomó el nombre oficial que hasta la fecha tiene, el de “Tierra de los libres”: Tailandia.

Dinastía Chakry: reinante en Tailandia desde el siglo XVIII




lunes, 14 de febrero de 2011

El reino de Siam

Celebración del cumpleaños del Rey en el Palacio de Gobierno.
 Cuando se habla de reyes, nobleza y cortes, automaticamente se transporta uno a grandes palacios, riqueza e historias o cuentos de princesas y caballeros, poder e intriga.  Ahora bien, hablar de un reino en Asia, resulta todavía más exótico y atractivo por el desconocimiento que en general se tiene de lugares tan remotos como Tailandia. Pues bien, el otrora llamado Reino de Siam como se conoció al de Tailandia cuenta con una historia apasionante y amplia con diversos periodos y dinastias que a lo largo de los siglos han perdurado hasta nuestros días.


La corte en una recpeción real en Bangkok (Dic. de 2010).
Talking about kings, royalty or kingdoms make our mind travel to palaces and rich places and to princesses and knights tales, power and intrigue. When tsuch a kingdom is located in Asia, the exotism comes to our imagination and make things more atractive mainly because of the lack of knowledge about those remote lands of the world as Thailand, for instance. This country, still a monarchy has a vast and long history with different periods and royal dinasties that have ruled the famous Kingdom of Siam, as it was worldwide known. 


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El reino de Siam Publicada:  14 febrero 2011   Diario de Yucatán.

Los reinos y sus cortes siempre son motivo de curiosidad, sobre todo en países republicanos, tal vez porque no se tiene miembros de la nobleza o no se reconoce sus títulos nobiliarios; quizá porque algunos quisieran tener una monarquía, pero lo que es seguro es que siempre se relaciona a los regímenes monárquicos con cuentos de hadas o historias caballerescas con princesas rosas y principes azules o por lo menos el cotilleo de la vida cortesa
Así, aquellos pocos países que todavía son reinos aun y cuando se les suele criticar resultan interesantes para la mayoría, si bien se les conoce poco y a veces de manera equivocada.  Los hay en Europa, el Medio Oriente, África y Asia, y en este último continente, Tailandia ocupa un lugar destacado desde hace siglos pues ha constituido un reino que no sólo subsiste sino que su pueblo adora, literalmente.
El actual Reino de Tailandia otrora se llamó Siam y el reino abarcaba una extension territorial mayor que la que actualmente tiene, incluyendo partes de lo que ahora son otros Estados independientes, como sus vecinos Camboya, Laos y Myanmar –antes Birmania-.  De hecho, en algún momento había otros pequeños reinos o principados en las zonas aledañas que con el tiempo y por diversas razones se unieron o fueron anexados al de Siam, llegando a ser un poderoso reino. Desde por lo menos el siglo VI y hasta el XI en que varios Estados florecieron en la zona que ocupa Tailandia, destaca el reino budista de Dvaravati, con habitantes provenientes del norte de las tribus mon y thai, asi como los de origen jemer (Khmer) del este. Precisamente fue este último grupo, que constituía un imperio, el que mayor influencia tuvo en las artes, idioma y religioón de Siam, con evidencias que todavía pueden observarse en el centro y noreste de Tailandia.
En el siglo XIII grupos predominantemente de la etnia thai asumieron el poder y atacaron la capital Angkor, echando al imperio jemer de esa antigua capital y obligándolo a establecerse permanentemente en Phnom Penh la actual capital camboyana. Surgió así lo que historicamente se conoce como el periodo Sukhothai del reino, tambien llamada la “Época de Oro” de la cultura siamesa por el desarrollo que tuvo, principalmente durante el reinado de Ramkamhaeng, el tercer monarca de la dinastía Sukhothai a quien se le reconoce como el creador del alfabeto tailandés –único en el mundo- y al que se le llama el Padre de la patria.
En el siglo XV, varias décadas antes de que Cristobal Colón llegara a las costas americanas, el reino de Ayutthaya absorbió al de Sukhothai alrededor de 1438. Su capital estaba ubicada en una isla del río Chao Phraya y se convirtió en un importante centro de comercio internacional con presencia de europeos, portugueses entre los primeros, quienes establecieron de inmediato misiones cristianas, seguidos por holandese, franceses, ingleses y griegos, uno de estos, se dice, llego a ser ministro en Jefe del rey Narai, aunque fue ejecutado porsteriormente y el reino aislado del extranjero, particularmente de los europeos, durante un siglo y medio, lo que no significó encerrarse completamente y fue en este periodo cuando Siam tomó la parte norte de la península malaya. En 1765 los birmanos vencieron al ejército de Ayutthaya y tomaron su capital, saqueando palacios, templos y monumentos. Poco tiempo después, sin embargo, el general norteño Phraya Taksin lideró a los thais y logró expulsar a los invasores para autodesignarse rey de Siam y establecerse en la nueva capital, Thonburí, en 1769.
El rey de Ayutthaya, quien llegó a creer que era el futuro buda, fue derrocado y ejecutado en 1782, asumiendo el poder uno de sus principales comandantes el Gral. Chao Phraya Chakri, con el nombre de Rama I y dando inicio a la dinastía Chakri, que continua reinando en Tailandia hasta nuestros días. Se cambió entonces la capital a una de las márgenes del principal río que corre en las planicies centrales del país y Bangkok se convirtió en el centro del reino de Siam. Tanto Rama I como su hijo que reinó con el nombre de Rama II dedicaron gran parte de su gobierno absoluto a restaurar la cultura thai que habia sido destruida por los birmanos.
Los siguientes reyes continuaron engrandeciendo a Siam, algunos ampliando las relaciones con sus vecinos y potencias extranjeras para evitar ser atacados y colonizados como varias otras naciones asiáticas vecinas. La política exterior fue exitosa y Siam nunca fue colonizada. Entre los descendientes reales de los Chakri destaca el rey Mongkut (Rama IV) quien fue monje durante 27 años antes de ser monarca y el mundo le conoció gracias a la autobiografia de una institutriz europea publicada a fines del siglo XIX y posteriormente en los años 50, con un musical de Broadway que también se hizo película con el nombre de “El Rey y yo”.H
Torreón del Palacio de Gobierno tailandés.
Copyright  2011

Texto & Fotos: Hidalgo

lunes, 7 de febrero de 2011

Tierra de los libres

Tailandia es llamada con varios nombres. Como destino turistico se le dice "El pais de las sonrisas" o tambien  la "Sorprendente Tailandia", pero en el contexto regional por no haber sido colonizada nunca por potencia europea alguna se autodenomina la Tierra de los libres (Land of the Free).  He aqui algunos datos interesantes de este pais del Sureste Asiatico donde la tolerancia es una tradicion y la sonrisa una costumbre.


Thailand is known worlwide with different names. As a touristic destination it can be called "The Land of the Smiles" or Amazing Thailand, but in the regional context Thais like to be known as the Land of the Free because it never was colonized by any European power.  Here you can find some interesting information and data about this South Asia country, where tolerance is a tradition and a smile a real customs. 
Articulo/Article

Desde Bangkok

El pais de los libres    Publicada:  7 de febrero de 2011, Diario de Yucatán.

Jorge Luis Hidalgo Castellanos
Situada en el corazón del Sureste Asiático, Tailandia se enorgullese de ser la única nación que no ha sido colonizada en esta región del mundo y con esto en mente se hace llamar el “país de los libres” (Land of the free). Tiene fronteras con Myanmar y Laos en el norte, Laos y Camboya en el este, Malasia y el golfo de Tailandia en el sur y el mar de Andamán y Myanmar al oeste. Pero sus fronteras mariítimas también son compartidas con Vietnam, Indonesia e India.
Es un reino, con una monarquia constitucional cuyo soberano es Pumipon Aduyadei, quien asumió el trono en 1946, lo que le convierte en el rey más antiguo del mundo en la actualidad. El rey es el jefe de Estado, jefe de las Fuerzas Armadas y el DEFENSOR de la religion budista y de todas las fes. Tiene una determinante influencia en la vida de los tailandeses en general. El gobierno esta encabezado por un Primer Ministro y tiene un parlamento bicameral.
Hasta 1939 Tailandia se conocía como Siam y aunque brevemente, de 1946 a 1949, volvió a tomar oficialmente ese nombre actualmente es el Reino de Tailandia. En tailandés se le llama Prathet Thai, aunque los thais suelen decirle Mueang Thai. De hecho en el himno nacional se utiliza el primer nombre. La historia del país se divide para su estudio en cuatro periodos, que coinciden con las dinastias reales que ha tenido este estado: Khmer, Sukhothai, Ayutthayá y Chakri (Rattakosín). A esta última dinastía pertenece el actual soberano, quien en la línea dinástica lleva el nombre de Rama IX.
El territorio tailandés no es muy extenso (513,000 km2), un poco mayor que el de España y aproximadamente la cuarta parte del de México, pero con 64 millones de habitantes, lo que le ubica en el lugar 21 a nivel mundial. El 75% de ella es de la etnia thai, 14% de origen chino y 3% malayo, con el resto de la población de las etnias mon, khmer y tribus de las colinas (Hill Tribes), todos unidos por el idioma tailandés y por el budismo, practicado por el 95% de los nacionales. El territorio se divide en 4 regiones y 76 provincias, cada una con un gobernador designado, no elegido por voto directo.
Tailandia tuvo un sorprendente crecimiento económico de 1985 a 1995, aunque en 1997 inició la crisis que afectó al mundo, para poco a poco recuperarse, como lo indica la tasa de 7% de crecimiento que tuvo en 2010; el turismo es una de sus principales fuentes de ingresos, con destinos como la capital Bangkok, la norteña Chiang Mai y en sus litorales Phuket, Pattaya y Ko Samui, entre otros.
Ademas de las playas y vida nocturna que suelen buscar algunos visitantes, este reino ofrece mucho más, zonas montañosas en el norte con parques nacionales en los que la pródiga naturaleza brinda la oportunidad de conocer especies de flora y fauna endémicas, caudalosos ríos como el legendario Mekong, frontera natural de varios países del area y el Chao Phraya en cuyos margenes se ubica Bangkok, que en 1782 fue designada como la capital por el primer rey de la dinastía Chakri y conocida en ese entonces como la “Venecia del Este” por los multiples canales que tenía y que se usaban para comunicarla, de ello queda poco.
Las planicies centrales de Tailandia son zonas agrícolas e industrials donde se cosechan grandes cantidades de arroz, a grado tal que se le conoce como el “tazón de arroz de Asia”. Pero no solo granos sino tambien frutas son cosechadas en esta amplia comarca del país, donde tambien se localiza la capital y es la zona más densamente poblada. 
Lo más apasionante quizá, es la cultura milenar que Tailandia posee y que se respira a cada paso que se da en las calles de sus ciudades y villas, marcadas por la historia, la arquitectura y el budismo que le da un sello único y característico a este rincón del mundo ubicado exactamente al otro lado del mundo. Es común ver monjes budistas caminando rapados y con sus túnicas amarillas-azafrán a quienes se les reverencia como a santones y en cada casa o edificio existe un pedacito dedicado a los espíritus, a quienes se les ofrenda a primera hora de la mañana alimentos, bebidas y flores.
Por todo lo anterior, Tailandia puede ser apasionante, con gente amable pero determinada, con excelente y “exótica” gastronomía en la que el chile –originario de México- es uno de los ingredientes básicos. Este país practica una tolerancia en general que hace refrendar el lema de la “Sorprendente Tailandia” usado para promoverla en el extranjero.H

 Copyrights 2011.   Texto & Fotos: Hidalgo