viernes, 26 de diciembre de 2014

Acerca de "Desde Bangkok", el libro.


DIARIO DE YUCATÁN

Un libro escrito desde Bangkok

Un diplomático mexicano es el autor de la obra

 

El libro en manos de una lectora
Con la estructura de un cuaderno de viaje, lenguaje sencillo y el asombro de un extranjero en un país exótico que se caracteriza por su cultura milenaria, rica en tradiciones y mitos, Jorge Luis Hidalgo Castellanos publicó durante tres años, de 2011 a 2013, la columna “Desde Bangkok”.
Veintinueve de 160 artículos en total fueron seleccionados por la Embajada Real de Tailandia para la publicación del libro “Desde Bangkok, una mirada latinoamericana al país de las sonrisas”, que salió en septiembre pasado con un tiraje de mil ejemplares que se distribuyen desde hace un mes gratuitamente entre amigos y conocidos de la Secretaría de Relaciones Exteriores y en el ministerio de Tailandia.
Diplomático de carrera desde hace 22 años, antes de trasladarse a Bangkok Jorge Luis Hidalgo vivió un tiempo en Belice, en 2006, país que inspiró la columna “Desde Belice”, que se publicó en el Diario semanalmente hasta que se convirtió en “Desde Bangkok”.
Esa última columna, que refleja diferentes aspectos de Tailandia, como sus tradiciones, escrita en español desde el punto de vista de un latinoamericano, gustó a los tailandeses, al grado de financiar el libro que serviría de promoción en sus embajadas en ciudades como Buenos Aires y La Habana.
La columna “Desde Bangkok” surgió por gusto personal, indica el diplomático, “pero también era una manera de hacer diplomacia y acercar a dos gobiernos, dos pueblos”, por lo cual el punto de vista siempre es positivo.
Aunque la columna se basa en vivencias personales del diplomático, cómo sentía y percibía la cultura asiática encontró a veces su cauce en la ficción o en la narración de algún texto hermanado al cuento y la mitología.
“(Mediante el libro) México y Tailandia se acercan más con una perspectiva latinoamericana, es una forma de unir a dos pueblos con escritos sencillos porque la columna estaba dirigida a un público masivo y para que entendieran un país tan complejo como éste (Tailandia)”, explica el autor vía telefónica desde la capital mexicana, donde reside. Jorge Luis Hidalgo se despidió de Tailandia el 30 de diciembre de 2013. Extraña a la gente sonriente (por eso le llaman “El país de las sonrisas”), la sensación de seguridad de las calles aunque en la capital hay problemas; la filosofía budista que reviste toda la vida tailandesa, una actitud siempre positiva y en calma. ”Así como uno sale y va al sureste (mexicano) y se desespera de tanta calma, al llegar a Tailandia ve esa misma actitud, se lo toman todo con calma en el sureste asiático, que no significa ineficiencia, en cuestiones comerciales, por ejemplo, tenemos mucho que aprender de ellos; sino que todo tiene sus tiempos, hay que bajarle al estrés; las cosas van a salir pero no exactamente ahora”.- Patricia Garma Montes de Oca
De un vistazo
De obsequio en facebook
El libro, que el autor espera se presente en México, “por la gran similitud entre la cultura tailandesa y la mexicana, y sobre todo con el sureste mexicano”, se obsequia en la página en Facebook de la embajada tailandesa (www.facebook.com/thaiembmex).
En Internet
Mientras tanto, los artículos de “Desde Belice” y “Desde Bangkok” están en los blogs desdebelicefrombelize.blogspot.mx  y  desdebangkokfrombangkok.blogspot.mx
- See more at: http://yucatan.com.mx/imagen/arte-y-cultura/un-libro-escrito-desde-bangkok#sthash.ydIXv8w7.dpuf

Texto tomado del portal electrónico del Diario de Yucatán. 

Fé de erratas: El texto original dice José, donde debe decir Jorge y países en lugar de ciudades.

lunes, 15 de diciembre de 2014

Publicación reciente


Portada y contraportada final del libro "Desde Bangkok, Una mirada latinoamericana al país de las sonrisas" publicado por la Embajada Real de Tailandia en México. Contiene 29 artículos seleccionados por la embajada y un gran número de fotos que los ilustran e invitan al lector a visitar Tailandia.

jueves, 30 de octubre de 2014

Flor de muerto


Dao Ruang, la flor espiritual

Por Jorge Luis Hidalgo Castellanos

Lea sobre una flor común en Tailandia que resulta ser muy conocida en México y ampliamente utilizada para celebrar el Día de los Muertos.


Dao Ruang  publicada el año pasado en ele Diario de Yucatán.


 

martes, 14 de octubre de 2014

Una mirada latinoamericana al país de las sonrisas

L i b r o  Edición 2014.
Publicado por la Embajada Real de Tailandia en México este volumen reúne una selección de 29 artículos de la columna semanal Desde Bangkok que publicó el Diario de Yucatán entre enero de 2011 y diciembre de 2013. El contenido del libro ha sido revisado, corregido y enmendado por el propio autor con el fin de mejorarlo. Todos los artículos se encuentran cronológicamente organizados en este blog. 



Los interesados en este libro pueden contactar a la Embajada Real de Tailandia.
 Muchas gracias. Khob khun khab.

lunes, 30 de diciembre de 2013

Recuento y despedida

Desde Bangkok

Tres años en Siam

Publicado el 30 de diciembre de 2013 en la sección Imagen del Diario de Yucatán

Jorge Luis Hidalgo Castellanos

La despedida fue de madrugada. Había sueño y tristeza en la mirada pero también esperanza. El avión saldría del Suwanapúm (Suvarnabhumi) antes del amanecer. Se dejaban tres años de vida, de experiencias, de trabajo, de aprendizaje y de sonrisas. Una etapa más terminaba para dejar que otra comenzara brindando la incertidumbre propia del porvenir, afortunadamente en un lugar cierto y también sorprendente, incluso mágico o surrealista.

No obstante la temprana hora el calor se sentía en ese país tropical del sureste asiático donde la corbata y el traje salen sobrando haciendo de la guayabera, el barong  tagalog o la filipina una necesidad. Las sandalias o calzado cómodo y bajo son lo usual en los súbditos de un reino en el que llueve mucho y para quienes el agua es un elemento familiar con el que han convivido miles de años. Nagá es su diosa, a ella le ofrecen los krathongs anualmente, con cánticos y ritos simples. Hay tanta agua que originalmente las casas se contruían sobre palafitos y los poblados tenían canales para drenar el terreno y a la vez servir para transportarse. Muestra actual del antiguo Siam son los mercados flotantes como el de Damnoen Saduak. Similitud con Xochimilco o con algunos lugares del sureste mexicano.

La ciudad de los ángeles o Krungthep, como se le conoce a Bangkok, guarda secretos y rituales que no se conocen en tan poco tiempo, como tampoco se comprende completamente el Songkran, la monarquía, el budismo y El Ramakien. Pensar que las creencias en el palad jik o el nang kuak, los katoey, los talismanes, los adivinos, el masaje y el muay thai son banales o puro folclor sería demeritar siglos de tradición y cultura.

El buda esmeralda, el reclinado y el Gran Palacio o el del amanecer (Arún Wat) con los yakshas y los singhas gigantes que los resguardan acaban por ser cotidianos después de un tiempo, pero siempre majestuosos. La danza de Pichet Klunchut y las marionetas de Joe Louis son solo ejemplos de las artes tailandesas, así como la seda y las porcelanas celadón y becharóng. Siam Niramit en Bangkok, junto con FantaSea en Phuket son espectáculos de calidad que ayudan a conocer Tailandia, su historia y su cultura, cuya base es el arroz, pero cuya gastronomía es amplia, rica y variada.





Las kinnaríes, con sus pequeñas alas, que ofrecían mangostín y durian, junto a las voluptuosas apsarás con sus danzas milenarias que inspiraron la escritura estos tres años quedarán en el recuerdo como un fabuloso sueño salido de un palacio siamés o de los templos en cuyos corredores están plasmados murales antiguos que recrean pasajes de El Ramakien. Rama y Hanumán y sus ejércitos combatiendo a los demonios de Thotsakán (Rávana) para rescatar a la hermosa Sita. Las estupas de los miles de templos budistas e hindúes del reino serán, junto con los elefantes y garuda, el dios alado y sello oficial, símbolos de una etapa única en la vida. Ayutthayá y Sukhothai, inolvidables y eternos lugares sagrados, al igual que el Chao Phraya y el Mekong, ríos que llevan y dan la vida en esa parte de Asia.


 
Los años vividos en Tailandia corresponden a los del conejo, del dragón y de la serpiente en el calendario chino y son equivalentes al 2554, 2555 y 2556 del tailandés budista. Han sido mágicos por diversas razones: nuevas cosas vistas y experimentadas, proyectos y labores con resultados positivos, reencuentros personales y del alma, confirmaciones de amistad, en suma, crecimiento en todos los sentidos, lo que se intentó transmitir semanalmente Desde Bangkok.

De la capital al golfo de Tailandia, de Isán a Kanchanaburí y de Chiang Mai al mar de Andamán o Narathiwat. Todo el territorio y sus cosas son sorprendentes en este reino, cuyo monarca es adorado por su gente y su sistema político es peculiar. México y Tailandia tienen tanto en común y comercial y económicamente mucho que compartir.  
 
Entre los millares de exuberantes orquídeas de diversos colores, tamaños y variedades el bello rostro de una kinnarí sonreía y sus manos, juntas en el pecho desnudo, saludaron (haciendo un wai) para despedirse. El recuerdo se llenó de tamarindos, mangos y pitahayas, además de algunos guamuchiles, liches, plátanos, toronjas, rambutanes y piñas. Un bosque vino a la mente en el que resaltaban árboles de teca, bodhis y los rosáceos chompú pantip como si fueran las chides de los monasterios donde deambulan, oran y meditan hombres y mujeres en túnicas anaranjadas o color de azafrán.



Rumbo al aeropuerto, a la salida del edificio, junto a unas fragantes liliwadíes o frangipaníes, se podía ver la casita de los espíritus (Phra phum), iluminada  por la luna llena, la base del Patitin Chantharakhati, el calendario thai que rige la vida budista. Es la casita que existe en los patios de toda vivienda en Tailandia para que sea protegida por una especie de duendes a los que hay que alimentar diariamente y ofrecerles jazmines y Dao Ruang, nuestra cempasúchil. Otra semejanza con el sureste mexicano que recuerda a los aluxes. Inadvertidamente incliné la cabeza y con las manos juntas hice un wai sonriendo, mientras una lágrima descendía en mi mejilla.



Ojalá los espíritus cuiden la moradía en mi nuevo destino, sea el año 2013 de nuestro Señor, el 2556 budista o el de la serpiente, en una tierra tan sorprendente cuanto Tailandia por su gente noble. Gracias a todos por viajar juntos durante tres años al país de las sonrisas. ¡Kok khum khap!H


Copyright 2013.  Hidalgo©  Texto & Fotos.