viernes, 19 de julio de 2013

Litoral tailandés

Desde Bangkok

Publicado: Lunes, 15 de julio de 2013 - 12:45 am En: Imagen, Diario de Yucatán
Por Jorge Luis Hidalgo Castellanos
Hanumán es en la mitología indo-asiática un dios. El dios mono. En El Ramayana, antigua obra épica india y su equivalente tailandés El Ramakien, el simpático y enamoradizo dios ayuda a Rama en su lucha contra los demonios para recuperar a la raptada y bella Sita. Hanumán es Andamán, y así se bautizó a un grupo de islas que a su vez dio nombre a su mar.
Visto desde un satélite en el espacio ultraterrestre, el mar de Andamán tiene la forma similar a  la de la isla 
 de Phuket: algo oval, alargada de norte a sur. Sus más de 700 mil km² le hacen ser considerado un mar grande, ubicado en el número 18 de la lista correspondiente de la Organización Internacional Hidrográfica (OIH). Toma su nombre de las islas Andamán, que pertenecen a India y se ubican frente a las costas de Myanmar, la otrora Birmania, al norte del también archipiélago de Nicobar. Sus aguas bañan territorios de India, Myanmar, Tailandia e Indonesia.
Geográficamente, en su lado occidental, Tailandia tiene litoral solo en el sur, un poco antes de un punto cercano a la isla de Phuket, en forma de rodilla de sambar –el venado tailandés-, que hace que su territorio doble hacia el este, adentrándose al estrecho de Malaca. Conforme a su ubicación, casi la totalidad de la costa oeste tailandesa está en el mar de Andamán.
El mar se localiza en la parte noreste del Océano Indico entre la península malaya y la bahía de Bengala con una gran variedad de corales y fauna marina, entre las que se encuentran algunas especies de tortugas, como la carey (Eretmochelys imbricata), la verde (Chelonia mydas), la golfina (Lepidochelys olivacea) y la laúd (Dermochelys coriacea). Coincidentemente especies que se encuentran en México junto con otras tortugas y que realizan viajes transoceánicos y sin fronteras.
El algunas veces llamado “mar de Birmania” también es parte del hábitat del dugong (Dugong dugon), un sirénido, pariente del manatí, que vive en el mar y del que se dice quedan solamente 150 en las casi permanentemente tibias aguas del Andamán, frente a las costas tailandesas. El nombre de este mamífero marino deriva de una combinación de términos tagalo y malayo que significan, ambos, “señora de los mares”, aunque ocasionalmente se le denomine cerdo marino y camello o vaca del mar.
En 1789, la ya colonizada India,  a través de la administración inglesa de Bengala, estableció una base naval y colonia penal en las islas Andamán, para construir más tarde, en 1857, una prisión en Port Blair, la cual dejó de serlo hasta 1947. Algunos le conocían como la Siberia de la India británica. Este archipiélago es el único lugar de India con volcanes activos.
Aunque con poco más de 400 km de litoral en el Andamán, Tailandia tiene sus mejores playas en este mar. El más septentrional de los puertos tailandeses se llama Ranong y es fronterizo con el sur de Myanmar, cerca de Punta Victoria, país que desde el norte comparte paralelamente con Tailandia –casi 2 mil kilómetros– la península de Malaca en el Andamán. Koh Surín es el archipiélago tailandés norteño en el Andamán, seguido por Koh Similian, Phuket, Phang Nga, Phi Phi y Lanta, por mencionar a los mayores.
El sur de Tailandia presenta rasgos culturales diferentes a la mayor parte del reino en el idioma, la cocina y la religión. Con población musulmana y marcada influencia de Malasia –con la que hace frontera-, particularmente en las provincias de Yala, Pattaní y Narathiwat, allí se pueden encontrar playas semidesiertas y poco desarrolladas al turismo como las islas de Trang, entre ellas Koh Hai, Koh Muk con su caverna esmeralda que lleva a una playa interior, Koh Kradan y Koh Libong con su riqueza de aves. Tarutao, escondite de piratas durante siglos, es otro archipiélago tailandés famoso para bucear y el primer parque nacional marino, ubicado en el Andamán a solo 4 kilómetros de la frontera sur.
El mundo no podría imaginar a Tailandia sin sus paradisiacas islas, playas y parajes marinos, justamente ubicadas en el mar de Andamán. Películas y series de televisión han sido filmadas en esa zona del mundo y millares de parejas se han unido en ellas, no necesariamente a través de ritos religiosos. Por algo es uno de los destinos más socorridos de lunamieleros y mochileros.
Interesante es saber que en el generalmente tranquilo mar de Andamán vive uno de los grupos nómadas marinos del mundo: los moken, pescadores locales, de creencias animistas, que pasan hasta nueve meses del año en aguas territoriales de Myanmar e incluso de las islas Surín, en Tailandia, en botes-casa (kabangs) construidos por ellos mismos con madera y bambú. Los moken asentados en el parque nacional de Surín, por cierto, se salvaron del Tsunami de 2004.
Ojalá que de haber otro desastre natural parecido en el océano Indico, Hanumán, como en El Ramakien, se haga un gigante y sirva de puente para salvar a su gente, ayudando a que cruce a tierra firme o para que los habitantes costeños del Andamán suban a las colinas a encontrar refugio. Finalmente, es su mar. El mar de Hanumán. H

Copyright 2013.   ©Hidalgo  Texto & Fotos.

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 Phuket en el Andamán  ( 1o./julio/2013)
Océano letal  (26/junio/2013)


miércoles, 17 de julio de 2013

Contra las minas

 Desde Bangkok



Publicado: Lunes, 8 de julio de 2013 - 12:17 am En: Imagen / Diario de Yucatán.

Por Jorge Luis Hidalgo Castellanos



Visto desde lejos, el elefante renqueaba un poco sin que en realidad se notara lo que le pasaba. Hacia unos meses que andando tranquilamente en la provincia de Tak, cerca de la frontera con Myanmar, había pisado una mina terrestre que al explotar casi le amputó una pata, de los cuartos delanteros.


Imagen: The Bangkok Post

Los veterinarios del hospital de la asociación Amigos de los Elefantes Asiáticos (FAE, por sus siglas en inglés) en Hang Chat, distrito de Lampang, después de varios casos similares –algunos con menos suerte- decidieron probar con la prótesis que junto con otros expertos diseñaron. Y funcionó, por lo menos el animal puede caminar y hacer su vida.

Las minas terrestres antipersonal afectan a todo el mundo. El Salvador en Centroamérica y Camboya y Laos en el sureste asiático con mayor intensidad pues son, el primero el país con más minas per cápita y el segundo el que más material y municiones sin explotar tiene en su territorio. 

En el afán de encontrar avenidas para brindar asistencia a las víctimas de las minas antipersonal, se llevó a cabo recientemente un evento en Bangkok, organizado por el gobierno tailandés con los auspicios de AusAID, la agencia de cooperación australiana y dentro del esquema de las Naciones Unidas. Con el largo título de “Simposium sobre el fomento de la cooperación y asistencia: construcción de sinergias para la implementación eficaz de la Convención sobre prohibición de las minas terrestres antipersonal”, los representantes de varios países, organismos internacionales y organizaciones no gubernamentales (ONG) escucharon experiencias de asistencia y financiamiento en diversos países y regiones del mundo. Asimismo conversaron sobre las posibilidades de aumentar la cooperación, en sus diferentes esquemas –bilateral, triangular, sur-sur, etc.- y sobre todo la asistencia a las víctimas de las minas. Por cierto que el término “victimas” incluye a los familiares de quienes sufren por haber pisado una mina antipersonal, lo que multiplica exponencialmente su número.

El simposio tiene relación directa con la XI Reunión de los Estados Parte del Tratado sobre la Prohibición de las Minas Antipersonal o Convención de Ottawa que se celebró del 28 de noviembre al 2 de diciembre en Phnom Penh, capital de Camboya.  Recuerda también a Jesús Martínez y Tun Chananareth, salvadoreño y camboyano respectivamente, que sin piernas, como consecuencia de las minas antipersonal, participan activamente como parte de la ahora llamada sociedad civil en actividades que promuevan el desminado y la asistencia a las víctimas.

De 2,556.7 km² de hace pocos años, Tailandia se esforzó para limpiar su territorio pero aun tiene 540 km² con minas terrestres distribuidas en 18 provincias, en su mayoría fronterizas, como en la que el elefante fue atacado. Fue el primer miembro de la ANSEA en firmar la Convención de Ottawa y ratificarla en 1999, convirtiéndose en el estado parte 53 y estableciendo un Centro de Acción contra las Minas.

El simposium valoró la Convención de Ottawa de 1999 del que México forma parte y con el que está comprometido como miembros de la comunidad internacional aunque no haya sufrido las consecuencias de las minas antipersonal. Si algo ha hecho México es no haber fabricado, poseído o utilizado minas terrestre antipersonal. 

Además, complementariamente con la Convención de Ottawa, México da una singular atención a otro tratado, la Convención sobre los Derechos de la Personas con Discapacidad, y ello incluye el respeto de sus facultades y su rehabilitación, materia en la que México puede ofrecer asistencia no solo en América sino a todo el mundo.

En este momento todavía una tercera parte de los países del planeta continúan infectados con minas antipersonal terrestres y municiones o armamento sin explotar, todos enterrados casi  a flor de tierra o en los mares, potencialmente peligrosos para los habitantes de esas regiones y para los visitantes.

 La reunión de junio de 2013 en Bangkok tiene un fuerte significado. El sureste asiático es simbólico en la lucha contra las minas. Camboya, con miles de víctimas donde hace más de 20 años inició el movimiento contra las minas terrestres. Laos con millones de piezas de armamento sin explotar, que recibió desde el aire cuando se bombardeó a su vecino Viet Nam, apenas ha desactivado el 10%.


Tomada de The Bangkok Post

 Al igual que a las personas, algunos países, como Tailandia, tiene personas que dedican su tiempo y esfuerzos a la atención y rehabilitación de los elefantes mutilados por las minas antipersonal. Toda proporción guardada, los elefantes tailandeses, junto con venados, tapires, vacas, leones y otros animales en varios lugares del mundo comparten mucho con la mayoría de las víctimas de las minas terrestres antipersonal: no son sujetos activos de las partes beligerantes. No eran ni son soldados. En el caso de los humanos son gente común –y muchos niños- que se dirigía a sus labores, estaban trabajando en el campo o jugaban cuando tocaron la mina que les cambió o les destruyó la vida.

El mundo debe ser responsable, los países deben cooperar y los que han lucrado o utilizado las minas ser los que más asistencia y cooperación deben prestar aunque ya hayan hecho daño.H

Copyright 2013.   ©Hidalgo  Texto.
 
 
Artículo relacionado:  "Minas antipersonal: un asunto de todos".  19/dic./2011  Ver más en el blog.



lunes, 1 de julio de 2013

Phuket


Desde Bangkok

Publicado: Domingo, 30 de junio de 2013 - 9:03 pm En: Imagen en el Diario de Yucatán
Por Jorge Luis Hidalgo Castellanos
El nombre del lugar evoca calor y trópico, la playa, el exotismo de Asia y un poco de aventura. Sin duda uno de los destinos favoritos de millones de personas cuyo interés en conocerla ha elevado a esta parte de Tailandia a la categoría de los más deseados puntos a visitar del mundo. Se trata de Phuket, exuberante isla del suroccidente del reino, en las costas del mar de Andamán.
Phuket, cuyo nombre derivaría del término malayo bukit se ha desarrollado rápidamente desde hace algunos lustros para recibir al turismo internacional que le visita constante y masivamente durante los 365 días del año. Su aeropuerto internacional, el tercero con mayor tráfico en el país, recibe vuelos de diversas ciudades de Asia, Oceanía, Europa y África, muchos sin escalas y sin necesariamente pasar por la capital del reino.
A diferencia de Cancún, Puerto Vallarta y Acapulco, los turistas que visitan Phuket son, en su mayoría, de nacionalidades diferentes a las que suelen ir a México: del Medio Oriente, australianos, neozelandeses, chinos, iraníes, japoneses y sobre todo rusos y de las ex repúblicas soviéticas. Europeos y americanos –del norte, centro y el sur de este continente- también arriban pero en menor número y en temporadas muy definidas en razón de la enorme distancia y mayores precios, además de que de México hacia el sur existen muchas playas tropicales.
Hay que subrayar, en honor de la verdad, que para los turistas de América la oferta playera en Tailandia no es diferente de la que se encuentra en países de ese continente y la belleza de los lugares si no igual, sí es similar, con el agregado de que el número de horas de vuelo y los precios hacen la diferencia para el turista. México, Belice, Cuba, Dominicana, Trinidad y Tobago, Brasil, Costa Rica, Suriname y Colombia, entre otros, cuentan con maravillosos lugares de playa.
Phuket está, sin embargo, en el sureste asiático, rodeada por el majestuoso océano Índico y cerca de varios países de ancestrales culturas y tradiciones. Viajar a la isla da la posibilidad de visitar otras partes de Tailandia, y otros países de los diez que integran la ANSEA como Camboya, Singapur, Malasia, Laos, Indonesia, Viet Nam, Brunei, Filipinas y Myanmar. Para ello se requiere, no obstante, tiempo y dinero, no tanto por los costos en Asia sino por la lejanía desde las Américas.
De ser una gran isla en el Andamán, con escasa población y mucha vegetación, Phuket comenzó después de la década de los 50 a desarrollar la industria turística. Su pasado minero –productora de estaño– y de puerto de escala de marineros fomentado por los portugueses desde el siglo XVI le dio vida a la isla y dinero a la corona, enriqueciéndola con la presencia de inmigrantes chinos atraídos por el auge mineral. La huella todavía puede verse en el casco histórico de la ciudad de Phuket, localizada en la parte oriental de la isla, más protegida de los monzones y a poca distancia de la parte continental de la otrora Siam. Las casas, palacetes y edificios públicos fueron construidos a partir de 1800 con la arquitectura sino-portuguesa, al igual que Macao y otros lugares de Asia. Sin darse cuenta, ciertas calles pueden hacer que se piense que se está en el barrio de Lapa en Río de Janeiro.
El barrio chino no tiene diferencia respecto de los muchos que existen en el mundo, salvo la fachada de varios de los pequeños edificios que albergan las tiendas. Otra vez se refleja una similitud con Macao y con la brasileña Salvador de Bahía.
Phuket es una isla alargada de casi 50 kilómetros del norte al sur con 543 km² de superficie, ubicada en aguas del mar de Andamán con una población estimada en 400 mil habitantes, cuya mayoría vive de la prestación de servicios turísticos a más de un millón de turistas al año. Está muy cerca de tierra firme, a la que se une a través de un puente de solo 700 metros. Desde Bangkok se puede llegar en cómodos autobuses que cubren el trayecto en aproximadamente 12 horas. Por aire, varias líneas nacionales y extranjeras unen a la capital con Phuket en una 1 hora y 20 minutos, a precios muy bajos si se planea con suficiente antelación el viaje. La isla ofrece hoteles, restaurantes y resorts de todos los niveles y precios en los lugares más frecuentados, particularmente en el litoral occidental donde están las playas y pueblos de Patóng, Karón y Kata. La parte oriental, entre la isla y el continente no tiene playas naturales, pero si hermosos lugares, menos expuestos al oleaje.
Phuket ofrece además de sol y playa –y mucha lluvia de junio a octubre – espectáculos como Siam Niramit y FantaSea, junto con templos budistas, incluso al buda de mármol más grande del mundo, elefantes, mariposario, jardín botánico con orquideario y en la posibilidad de ir a otras islas del Andamán de perfiles montañosos de ensueño y paisajes de película.H

Copyright 2013   Texto & Fotos: Hidalgo©


Artículos relacionados:  Océano letal  24/junio/2013

BLOG:  http://desdebangkokfrombangkok.blogspot.com/

martes, 25 de junio de 2013

Indico deletéreo

Desde Bangkok

Océano letal


Por Jorge Luis Hidalgo Castellanos

El Índico es un océano peligroso. Es, según algunos reportes, el más contaminado, conflictivo y amenazado. Sin embargo, e irónicamente, es también el más tranquilo. Entre los océanos, es el tercero en extensión, cubriendo el 20% de la superficie de nuestro planeta.

A lo largo y ancho de su superficie, el Índico ha provocado desastres, naturales y humanos, que han afectado dolorosa, económica y mortalmente a varios de los pueblos que viven en lugares que sus aguas bañan.


Une a África con Asia y a estos con Oceanía, lo que a través de la historia lo ha hecho un océano belicoso, que no obstante ha servido para establecer en él rutas comerciales y para la navegación de pasajeros. Marco Polo navegó lo que los chinos conocen como el “océano Occidental” para alcanzar a las tierras del gran Khan.

 
  Primeros exploradoresBartolomeu Dias primero y después Vasco de Gama, el legendario navegante portugués, lograron doblar en el cabo de la Buena Esperanza y con ello también Vasco consiguió llegar, a fines del siglo XV, a India y al sureste asiático para posteriormente internarse al “lejano oriente”, dando a su corona la preeminencia y dominio comercial en esa parte del planeta, influencia que no cesaría hasta el siglo XVII, cuando otras potencias europeas como Holanda e Inglaterra le disputaron su dominio.
El imperio español ya contaba entonces con presencia en Asia, a través de otro océano, con el Galeón de Acapulco que vinculaba a la Nueva España con las Filipinas, administradas desde la ciudad de México.

Dominio en disputa
Después EE.UU. y Rusia -
̶ y posteriormente la extinta URSS-̶ , se disputarían el dominio de los mares índicos, de los que mayor tráfico marítimo presentan y donde desde siempre, incluso actualmente, han abundado los piratas.
Para contenerlos las armadas de varios países de la región patrullan el océano y escoltan navíos.


La de Tailandia forma parte de esa legión marina junto con las de Australia, India, Singapur, Sudáfrica, Indonesia y la armada de EE. UU. con sus flotas V estacionada en Manama y VII con base en Yokosuka.
Entre otras naciones insulares sus aguas rodean a Madagascar, Mauricio, Sri Lanka, las Comoras y las Maldivas. En total siete territorios de ultramar y 39 países se encuentran en el océano Índico.
  Territorio tailandés
Tailandia es parte de ellos con la mitad de sus costas en este océano. Nueve son los mares que tiene este océano, incluyendo el Arábigo, el Rojo, el de Bali, el de Java, de Timor y el de Andamán, este último, ubicado entre India y la península malaya, es el que baña el litoral occidental tailandés.


La también llamada península de Malaca o de Kra es la mayor del sureste asiático y en ella tienen territorios, de norte a sur, cuatro países: Myanmar, Tailandia, Malasia y Singapur, si bien esta ciudad-estado es una isla ubicada en la punta peninsular.


Imagen tomada de internet
Temidos tsunamis
Las olas del Índico, tranquilas normalmente, y con una temporada de monzones definida y conocida por los marineros han resultado amenazantes y mortíferas en forma de tsunamis a lo largo del tiempo, como el de fines de 2004, todavía muy fresco en la memoria de quienes sobrevivieron al desastre en las costas indonesias y de la península malaya. Olas inmensas que lavaron playas y amplias zonas costeras llenas de turistas extranjeros y nacionales, junto con habitantes oriundos y recién llegados a las ricas áreas recreativas.

En Tailandia, el mar de Andamán, de bello azul turquesa que contrasta con el de sus aguas más profundas tragó millares de seres y borró  especímenes de los tres reinos de la naturaleza, con especial ímpetu en Phuket, la región dorada del turismo tailandés que recibe en sus más de 500 kilómetros cuadrados a un millón de turistas extranjeros anualmente. 5,400 fallecidos y 8,500 heridos de acuerdo a las cifras oficiales, más los que nunca se encontraron y los que no estaban registrados, en su mayoría trabajadores migrantes.
   Desastres naturales
Asia es, a decir de expertos en la materia, el continente donde sucede el 85% de los desastres naturales, casi siempre acentuados por el comportamiento humano que no prevé o no quiere establecer planes de prevención pese a la experiencia y la gravedad de la situación. Actualmente existe un sistema de alerta en el Índico impulsado por la ONU y el Centro Asiático para la Prevención de Desastres (ADPC, por sus siglas en inglés), un organismo internacional con sede en Bangkok trabaja en ello pero no siempre es escuchado.


En abril de 2012 hubo una alarma de tsunami en la paradisiaca Phuket y la prensa local criticó duramente el hecho de que los empleados de los resorts, restaurantes y otros concurridos lugares huyeran despavoridos antes de servir de apoyo a los turistas.


La falta de preparación para estos casos por parte de las autoridades y los prestadores de servicios fue evidente así como la poca existencia de avisos de evacuación. Hubo excepciones sin duda. Algunos centros vacacionales y hoteles dejan claro que la isla es una zona de tsunamis, pero debería ser la regla dada la fatídica experiencia.


El océano Índico es pues destructor pero no traicionero porque siempre avisa, aunque como al ADPC, no se le escuche.H


Copyright 2013 Texto & Fotos: Hidalgo©

domingo, 23 de junio de 2013

México en Tailandia


Desde Bangkok
Destellos de México en Tailandia

Publicado: Lunes, 17 de junio de 2013 - 1:00 am En: Imagen del Diario de Yucatán

Por Jorge Luis Hidalgo Castellanos



Imagine que Yucatán, Jalisco y Coahuila están en Tailandia. Mejor dicho, que se conoce ahora a los tres en Bangkok.Se trata de estados de México que en las recientes semanas han estado presentes en el otrora reino de Siam a través de sus manifestaciones artísticas.

El sureste, el occidente y el norte mexicanos son regiones que han servido para presentar un mosaico cultural de la república mexicana en Bangkok, pese a la distancia y a las restricciones de todo tipo, lo que demuestra una vez más que con voluntad las cosas se pueden hacer.

“Yucatán en Siam” es el lema que se le dio a un modesto y colorido festival mexicano que inicio en la capital tailandesa el 7 de junio de 2013 y se prolonga por once días en el Señor Pico, “moderno restaurante de comida mexicana y bar de tequila”, como se le promociona en el sureste asiático; uno de los lugares donde puede encontrarse el sabor auténtico de la vasta gastronomía de México, gracias a la habilidad de Fernando, el chef que dirige la cocina abierta del lugar, quien combina ingredientes traídos desde su tierra con lo que por acá encuentra.

El bar del Señor Pico tiene una amplia variedad de tequilas, todos auténticos y conforme a las reglas mexicanas y del Consejo Regulador del Tequila (CRT), además de la Denominación de Origen del Tequila (DOT), por cierto, reconocida por las autoridades de Tailandia. Tragos de tequila o cocteles Margarita son algo común en la barra y de lo mejor preparado en la ciudad.

El festival cultural mexicano incluye gastronomía yucateca y jaranas bailadas por los integrantes de la Compañía de Danza Folklórica Yoliztli Widén de La Laguna, que ataviados con hipiles y guayaberas deleitan al público tailandés y extranjeros que residen en Bangkok. Los artistas coahuilenses presentan un espectáculo diario que incluye bailes de otros estados, como Guerrero, Michoacán, Nayarit, Veracruz y Jalisco.

Precisamente la capital de Jalisco, por su parte, ha tenido relevancia en Tailandia en estos días debido al establecimiento de un programa de colaboración académica entre la Universidad de Guadalajara y su contraparte tailandesa, la Universidad Thammasat, que se concretó cuando el rector de esta última firmó el jueves, 13 de junio de 2013 en el plantel Rangsit de la Thammasat dos acuerdos en presencia del representante diplomático mexicano en el reino, embajador Jorge Chen.

 Posterior a la ceremonia de firma se ofreció un espectáculo de música ranchera y danza jalisciense en la segunda mayor universidad pública tailandesa. Adicionalmente, como parte de las celebraciones por el establecimiento de la cooperación interuniversitaria se exhibirá un ciclo de cine mexicano contemporáneo, con cinco películas recientes habladas en español y con subtítulos en inglés.

Los documentos firmados en junio se inscriben dentro del marco del Convenio de Cooperación Educativa y Cultural México-Tailandia suscrito en 2003 y permitirán a profesores, investigadores académicos y estudiantes realizar intercambios, publicaciones y experiencias, así como realizar, conferencias, seminarios, ensayos y estudios regionales sobre el sureste asiático, Latinoamérica y principalmente sobre la cuenca del Pacífico, a la que tanto México como Tailandia –Jalisco y Bangkok, incluidos- pertenecen geográficamente, compartiendo el mismo océano.

El prestigiado Departamento de Estudios del Pacífico (DEP) de la Universidad de Guadalajara (www.cucsh.udg.mx/content/departamento-de-estudios-del-pacifico) que edita la revista en español, con la esperanza de hacerla pronto bilingüe, México y la Cuenca del Pacífico (MyCP), en versiones impresa y digital (www.mexicoylacuencadelpacifico.cucsh.udg.mx/digital/2)  cuenta ahora con un marco jurídico para cooperar académicamente, en un principio a través de un idioma común a ambas instituciones, con el Centro Tailandés de Estudios sobre APEC (TASC, por sus siglas en inglés) (http://apecthai.org/apec/en/about.php?id=2) de la Universidad Thammasat, lo que alentará el conocimiento mutuo y beneficiará a los sectores público y privado de México y Tailandia, cuya relación comercial bilateral actualmente alcanza un valor de 4 mil millones de dólares. Entre otros, el comercio, los mecanismos o acuerdos regionales y comerciales como APEC, ANSEA, TLCAN, la Alianza del Pacífico, el TPP y el AEIRA, la cultura, el derecho mercantil internacional, el de la competencia, las telecomunicaciones y la propiedad intelectual serán temas de estudio. Este último de particular interés para la defensa de la DOT.

Los artistas de Torreón, Coahuila que viajaron a Bangkok en junio de 2013 vinieron con deseos de promover su talento y están cumpliendo con creces su misión de mostrar el arte musical y dancístico del folklore mexicano. En pocos días realzaron, coincidentemente y sin proponérselo, la presencia de tres lugares de su país en Tailandia: el sur, el centro y el norte de la república. ¡Enhorabuena! No cabe duda que la voluntad es básica para llevar a cabo los proyectos.

 Es cierto, a veces la voluntad no es suficiente para realizar los planes, ésta debe conjugarse con la imaginación, elemento que también se requiere para concretar las cosas.
Al final imaginando es como se inicia casi todo.H


Copyright 2013   Texto & Fotos: Hidalgo

lunes, 10 de junio de 2013

Alfasilabario thai

Desde Bangkok
El tailandes y sus letras

Publicado: Domingo, 9 de junio de 2013 - 10:36 pm En: Imagen, Diario de Yucatán

Jorge Luis Hidalgo Castellanos

–Mai, mái, mài, mâi o mãi. ¿Cuál es la correcta? –Lo único que quiero decir en tailandés es “nueva”, cuando me refiero a la luna nueva y no “quemar la luna,” ni “luna de madera” y mucho menos “sin luna” o “luna ¿no?”
–Debes pronunciarla con la entonación debida y sin emociones. –Respondió el maestro.
Es casi imposible para un extranjero (farang) que provenga de otros continentes, incluido el americano, decir esta palabra monosilábica. Representa un verdadero desafío para quien se enfrenta por primera vez al idioma del reino de Tailandia y es la típica silaba que ejemplifica la dificultad de la lengua nacional que hablan 70 millones de personas y entienden habitantes de países vecinos con cuyos idiomas tiene relación lingüística y cultural.
Pero si hablarlo parece difícil, leerlo y escribirlo va más allá de lo que un farang que pasa dos o tres años en Tailandia puede desear o esperar. Conlleva además de disciplina y excelente memoria dedicarle muchas horas del día. El alfabeto tailandés, si es que se le puede llamar así al conjunto de estilizadas letras es en sí mismo una graciosa obra de diseño gráfico.

–¿Cuál es el origen del abecedario tailandés, maestro? –preguntó el extranjero con humildad–.
–En principio se considera que la escritura thai fue creada hace ocho siglos con influencia de las escrituras mon y jemer, ambas basadas, a su vez, en las del sur de India. Más que alfabeto tiene un sistema de escritura que se conoce como abugida o alfasilabario, porque las vocales no son equivalentes a las consonantes. Pero esto es relativamente nuevo, si se le compara con el idioma hablado en Siam.
–¿Nuevo? No lo entiendo, si acaba de decir que se estableció hace 800 años, –replicó de inmediato el aprendiz extranjero–. El maestro continuó pacientemente.
–El tiempo. ¿Qué es? ¿Importa el tiempo? El tailandés como idioma se habla desde hace más siglos de lo que hemos mencionado. Su representación gráfica y reglas gramaticales vinieron después. Es importante recordar que el tailandés es un idioma tónico que tomó palabras de otros, más antiguos aún, como el sánscrito y el pali, hasta tener 44 consonantes y 15 vocales, si bien en cuanto a su forma se cuentan 28 de estas últimas. Cada sílaba tiene a su vez 4 tonalidades.
–Del sánscrito se conoce un poco, pero del pali, realmente no había escuchado nada. ¿De dónde es?
El guía, sentado en posición de loto  sonrió y sus ojos se mostraron como dos pequeñas rendijas oblicuas. De su cuerpo parecía emanar algo luminoso que el discípulo percibió. 
         
Al igual que el sánscrito, el pali es una lengua indoaria media que pertenece al grupo idiomático prakrit, nativo de la parte india de Asia, que se hablaba en lo que actualmente es Bangladesh, Camboya, India, Laos, Myanmar, Nepal, Sri Lanka y Tailandia. Aunque muerta, la lengua es todavía estudiada porque varias escrituras budistas del Canon Pali o Tripitaka –de los más antiguos manuscritos budistas- están en pali y los maestros del budismo Theravada la usan en sus rituales. El sánscrito, sin embargo, todavía se habla en India, particularmente en Uttarakhand.
Clara y pausadamente el abad respondió de la siguiente manera.
–El pali es el idioma sagrado. Es el que usamos en los templos, no solo en Tailandia. Lo conocerás, como iniciado. Espera. Primero hay que manejar el idioma común, de este reino. 


El alfasilabario tailandés tiene dos representaciones para cada consonante y la tonalidad que se le dé a cada una conlleva el significado. En razón de ello, existe un mayor número de letras que en el alfabeto latino, por ejemplo. Sin embargo, sus sonidos son solo 21. Las vocales, junto con los diptongos, pueden tener hasta 48 variantes. Se escribe de izquierda a derecha, como el español, pero los símbolos que representan las vocales se escriben antes, después, encima, abajo o después de la consonante respectiva.
El tailandés, también conocido como thai, es el idioma oficial del reino que alguna vez se llamó Siam. Al igual que muchos países en el mundo, en Tailandia existen varios idiomas y dialectos, pero el que prevalece –hablado y escrito- es el tailandés de su región central. Fuera acentos regionales y vocabularios locales existentes, todo mundo se comunica a través de esta lengua tonal, pero hay que considerar siempre que el sistema monárquico propio del país conlleva conocer el tailandés vulgar y su variante culta, el jam raatchaasap, usual en el tratamiento a miembros de la familia real, de la corte, ministros del gabinete y entre los diplomáticos.
Por si todo lo anterior fuera poco, en el terreno de la transliteración, es decir, pasar las palabras tailandesas a los idiomas con abecedarios latinos, las cosas se complican para los farangs. ¿Por qué se escribe en inglés Suvarnabhumi, el nombre del aeropuerto, y se le pronuncia suvarnapum?
–Por cierto, –dijo el maestro–. El abugida tailandés empieza con la letra ka y acaba con la háche.H

Copyright 2013.  Texto:  Hidalgo©


lunes, 3 de junio de 2013

Sukhumwit Road

Desde Bangkok

Sukhumwit, avenida y famoso apellido

Jorge Luis Hidalgo Castellanos

Decir Sukhumvit en Bangkok refiere de inmediato a una larga y concurrida avenida que atraviesa varias de  las zonas de la ciudad, comerciales y residenciales. Sin embargo dos cosas deben aclararse: en primer lugar, que en realidad se pronuncia Sukhumwit y en segundo que es un apellido en Tailandia.
Hace varias décadas, cuando Tailandia comenzaba a abrirse más al mundo, un joven pudiente y ambicioso decidió que estudiaría en el extranjero, muy en línea con lo que algunos reyes de Siam habían pensado para modernizar al reino y establecer instituciones que contribuyeran a engrandecer al país. Había que ser muy tailandés, pero con tecnología, métodos y conocimientos probados en las naciones desarrolladas, solo así podrían tenerse ciencias y artes nacionales de calidad y primer orden. El joven tailandés viajó a la costa oriental de Estados Unidos de América y se inscribió en el Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés), desde entonces un prestigiado instituto de educación superior en América del Norte, donde estudió ingeniería civil.
Phra Pisan Sukhumwit fue el primer tailandés en graduarse en el MIT y una vez con su título en la mano regresó a su querida tierra tropical del sureste asiático. Había sido suficiente pasar más de un lustro en las frías costas norteamericanas del área de Boston aprendiendo cálculo y matemáticas, diseño y técnicas de construcción, mecánica de suelos y geología, hidrología, planeación urbana, de infraestructura carretera y de transportes. Ya en Bangkok, uno de sus primeros empleos fue como ingeniero adjunto en el Departamento de Agua y Alcantarillado del Ministerio de Asuntos Metropolitanos, existente en una época cuando la capital no era todavía una provincia autónoma que elige a su gobernador y cuenta con un gobierno local que atiende los asuntos que el ministerio mencionado llevaba en ese entonces.
Años después, el Ing. Sukhumwit fue nombrado director general del Departamento de Carreteras a nivel nacional, lo que le dio la oportunidad de diseñar y planear una red de autopistas y caminos en todo el territorio de Tailandia para facilitar la comunicación de sus habitantes y el transporte de mercancías, personas y productos agrícolas del reino, una importante fuente de recursos y de riqueza. Fue un pionero de la infraestructura carretera y de lo que ahora se llama conectividad. Área por cierto que Tailandia lidera actualmente en el seno de la Asociación de Naciones del Sureste Asiático (ANSEA), a la que pertenece junto con otros nueve países.
Una de las vías del plan maestro del ingeniero Sukhumwit fue la carretera número tres (Highway 3), que une a la capital con la parte oriental del reino, a través de una extensión un poco mayor a 400 km que atraviesa las provincias de Bangkok, Samut Prakan, Chonburí, Rayong, Chantaburí y Trat, esta última fronteriza con Camboya, en su parte ribereña del golfo de Tailandia.
Al crecer Bangkok la carretera 3 fue, poco a poco convirtiéndose en parte de la mancha urbana y se le comenzó a llamar avenida. La vía se urbanizó a tal grado que en la actualidad no solo es muy larga y moderna, considerada la columna vertebral de la capital, sino que además cuenta con un tren eléctrico elevado, parte del sistema colectivo de transporte que corre a lo largo de varios kilómetros sobre el boulevard, sobre una estructura de concreto que la dota visualmente de modernidad y transporta a millones de personas diariamente. De haber sobrevivido hasta nuestros días, Prasop Sukhum habría promovido este sistema.   
El transcurso del tiempo y su visionario trabajo dieron como resultado que se reconociera la labor del ingeniero tailandés y en diciembre de 1950 el gobierno del Premier Plaek Phipunsongkhram decidió darle el nombre de Sukhumwit a la carretera número 3 del reino en honor del especialista que tanto contribuyó a crear la red de autopistas que se construyeron para modernizar a Tailandia.
Actualmente la parte de la carretera número tres de Tailandia que ha sido absorbida por la capital y en la que se localizan oficinas de grandes empresas, embajadas, parques y algunos de los más grandes y exclusivos centros comerciales de la ANSEA es conocida como Thanon Sukhumwit o su equivalente en idioma inglés: Sukhumwit Road; las más de las veces sin la segunda palabra, simplemente con el apellido de un señor tailandés.H
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Sukhumvit Road. Lunes, 1/octubre/2012.