lunes, 21 de marzo de 2011

Seguridad que se siente

Cajero automático en la calle.
Comparado con otros países, de similares características y tamaño poblacional y económico, Tailandia es un país seguro. Un detalle que se ve en pocas ciudades de naciones parecidas es el alto número de cajeros automáticos que hay. Toda estación del metro, terminales de autobuses, supermercados y hasta escuelas tienen este tipo de minibancos, sin mayor aditamento de seguridad que si acaso un teléfono y parasol o paraguas contra el inclemente clima.

Por si ello fuera poco, caminar por las calles de Bangkok y otras ciudades tailandesas es seguro y de verdad ello se siente, incluso de noche y con poca iluminación o vigilancia. Sin embargo, la recomendación es, como en todo, saber a dónde se va y tener siempre precaución.

Articulo/Article  

 Desde Bangkok

Una ciudad muy segura

Publicada:  21 marzo 2011 en Diario de Yucatán 


Bangkok es una ciudad segura. Esto se nota en varias cosas, pero lo que mejor lo ilustra es la red de cajeros automáticos. Llama la atención en la capital de Tailandia, desde que uno llega, la cantidad de cajas automáticas colocadas, por ejemplo, en todas y cada una de las estaciones del metro (ambos, el subterráneo y el elevado). Si uno se fija bien, se observa que existen muchos de estos cajeros conocidos internacionalmente por sus siglas en inglés ATM por toda la ciudad.
Se encuentran lo mismo en las calles que en los centros comerciales más lujosos o en los cines y mercados o en los parques; si uno necesita dinero sólo tiene que acudir a los ATM y sacar como máximo el equivalente de hasta 10 mil pesos sin preocuparse por ir acompañado, con luz de día o rogándole al Altísimo no ser asaltado mientras se está frente a la caja de banco.
De hecho estos cajeros automáticos no tienen puertas ni guardias ni se requiere usar la tarjeta bancaria para ingresar al cubículo que en nuestro país protege de curiosos, del clima o de los delincuentes. No es necesario, no tienen esa protección porque no pasa nada.
Sin decir que no exista, la delincuencia y sobre todo los asaltos no son comunes en Tailandia y no constituyen las principales quejas o delitos denunciados por la población o los turistas.
Quizá la situación descrita no sorprenda en absoluto a los habitantes del Sureste, pero para muchos otros mexicanos lo descrito antes es realmente una novedad pues el riesgo es un fenómeno que ya es visto como normal en nuestras grandes ciudades. En “el país de las sonrisas” el asunto tiene mucho que ver con su religión mayoritaria, el budismo, y con los principios de respeto, convivencia y pacifismo practicados tradicionalmente. 
En Bangkok los índices de asaltos  y robos son bajísimos, incluso los cometidos a automóviles o casas habitación tan comunes en países americanos, africanos y europeos. Los pocos casos registrados, sobre todo en zonas residenciales de clase media y alta de la capital, son cometidos por extranjeros, generalmente bandas organizadas que operan en varias naciones asiáticas y en general tienen el mismo modus operandi.
Otro aspecto que demuestra que Tailandia es un país seguro es la posibilidad de caminar de noche en casi todas las calles de las ciudades y pueblos sin que le ocurra a uno percance alguno y no porque estén muy iluminadas, haya mucha vigilancia o se vaya acompañado o armado, ya sea en el distrito financiero, en templos, mercados o en las zonas de más algarabía que atrae a muchos extranjeros, como la soi Cowboy o Naná. En general las vías públicas son seguras, si bien muchas no tienen aceras y el peligro puede venir de los vehículos automotores, incluidos los millares de motocicletas que circulan, cuando pueden, a toda velocidad, pero en general sin tocar el claxón o bocina, otra singularidad por cierto, pero ésa es otra historia. 
Este ambiente de seguridad recuerda a ciudades mexicanas como Chetumal, Campeche y Mérida donde sus habitantes pueden caminar de madrugada con la sensación de seguridad y calma, sintiendo más temor por el calor y la lluvia que por la delincuencia; es cierto que hay de zonas a zonas. Al igual que en Bangkok, esta tranquilidad es garantizada por las autoridades, pero sobre todo por la educación y los valores inculcados en el hogar y en el colegio o quizá sea producto en ambos casos y coincidentemente por una larga historia y la existencia de grandes culturas o civilizaciones como las que han habido en el Mayab y en Siam.
La seguridad tailandesa tiene un positivo impacto en la economía nacional, pues garantiza anualmente un alto número de turistas extranjeros en todo su territorio —de los cuales, en promedio 10 mil son mexicanos— quienes son capaces de conocerlo y disfrutarlo, recomendándolo a otros potenciales visitantes debido a la grata experiencia que combina cultura, sitios arqueológicos, gastronomía, playas y selva, sin haber sufrido algún robo.
Algo similar a lo que ofrece la Península de Yucatán, la cual puede beneficiarse de una ventaja adicional: no exigir visado a muchas nacionalidades, lo que estimula el turismo.
Tailandia  en general y Bangkok en particular son lugares muy seguros, lo que no significa dejar de prestar atención al equipaje y otras pertenencias, y ello envía una imagen clara y atrayente al exterior que se refleja en una gran afluencia turística, facilitada por una ingente red de conexiones aéreas y convenios de aviación que dan la vuelta al planeta, a pesar de estar, en el caso de México, exactamente al otro lado del mundo. Son aspectos como éste los que hacen que se le conozca como la “Sorprendente Tailandia".H

 Copyright 2011                                               Texto & Fotos: Hidalgo

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